"LA LECCIÓN DE CINCHONA: TERREMOTOS DE MAGNITUD INTERMEDIA TAMBIÉN SON DEVASTADORES"
Periódico La Nación
ANÁLISIS DE LA CULTURA DE PREVENCIÓN
EXISTENTE:
Tomando en cuenta lo expuesto en la noticia
anterior, se evidencia la forma en que distintos componentes como las grandes
laderas, alta densidad de población y características propias de la geografía
del lugar hicieron vulnerable a la región de Cinchona ante el suceso ocurrido.
De acuerdo con lo expuesto por Duarte, Del Potro & Fernández (2009):
El
hecho aúna algunos factores aleatorios que se combinaron para producir un
desastre humano, económico y ambiental que permanecerá en la memoria por mucho
tiempo. El sismo, la topografía de la región y el régimen climático e
hidrológico coincidieron para asestar un duro golpe a muchas comunidades que han
luchado por décadas para sostenerse en este singular territorio (p.3)
Además, se evidencia que hubo un descuido de
elementos para el desarrollo sostenible y seguro es este escenario de riesgo,
ya que por ejemplo existían construcciones en zonas poco seguras cerca de
laderas inestables y obras sin supervisión; además en el momento de desastre se
carecía de mecanismos para el apoyo o atención financiera de la gestión del riesgo,
que implicó al Estado asumir gastos en construcción y reubicación de viviendas.
Según Barquero (2009) hay relación de sus
efectos con la deforestación en zonas de pendientes fuertes a moderadas y las
construcciones de viviendas y caminos ubicados en sitios de alta pendiente,
subsuelo meteorizado y suelos inestables de mala calidad. También se presentan
muchos casos de construcciones no apegadas a las recomendaciones del Código
Sísmico de Costa Rica y al Código de Cimentaciones en una zona de alto riesgo como
lo es la zona entre Vara blanca y San Miguel de Sarapiquí.
De esta forma se determina entonces que se careció
de planes de regulación, que permitieran hacer cumplir normas con respecto de
la edificación y localización de viviendas, así como de carreteras, además de
la falta de gestión con respecto al aprovechamiento del medio natural.
Cabe considerar que, aunque era inevitable que
sucediera el terremoto y que se transformara de forma radical entorno, si
pudieron existir mejores medidas de mitigación o prevención de riesgo que
evitaran la pérdida de vidas, ya que a pesar de que fue una catástrofe natural,
se pudo haber previsto de alguna manera la amenaza a la que estaba expuesta la
región a través de la implementación de estudios y de regulaciones y así haber
disminuido de forma sustancial sus efectos.
Por otra parte, se debe resaltar que posterior
a la emergencia si existió respuesta inmediata, actuando de forma oportuna y
coordinada para brindar la atención humanitaria de los afectados.
En el
siguiente link, se muestra información de la Comisión Nacional de Prevención de
Riesgos y Atención de Emergencias respectiva a la gestión de riesgo ante sismos
o terremotos:
Referencias Bibliográficas:
Barquero, R. (2009). El terremoto de Cinchona del 8 de enero de 2009. Costa Rica: Red Sismológica Nacional. (RSE: ICE – UCR). Recuperado de http://rsn.ucr.ac.cr/images/Biblioteca/Informes_sismos/terremoto_cinchona.pdf
Duarte, E., Del Potro, R., & Fernández, E. (2009). Características Geográficas del Terremoto de Cinchona y Aspectos Conexos. Ambientico: Revista mensual sobre la actualidad ambiental, (184), 3 – 9. Recuperado de http://www.cridlac.org/digitalizacion/pdf/spa/doc17310/doc17310-contenido.pdf
Solano,
H. (2016). La lección de Cinchona: Terremotos de magnitud intermedia también
son devastadores. La Nación.
Recuperado de https://www.nacion.com/sucesos/desastres/la-leccion-de-cinchona-terremotos-de-magnitud-intermedia-tambien-son-devastadores/XVZC5SI7VFHDVD4ZABHTVBB5VI/story/





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