jueves, 12 de julio de 2018

TORMENTA NATE


NOTICIA: 


"TORMENTA NATE ES CALIFICADA POR COSTA RICA COMO EL PEOR DESASTRE NATURAL EN DÉCADAS"
 Periódico Digital ElPaís.com 


Tormenta Nate es calificada por Costa Rica como el peor desastre natural en décadas

Octubre 09, 2017                       Por:  Agencia EFE

Un niño mira el cause del río que destruyó varias casas en la localidad del Barrio Los Anonos, en el cantón de Escazú, al oeste de San José (Costa Rica), tras el paso de la tormenta tropical Nate

 
El Gobierno de Costa Rica calificó este lunes la tormenta tropical Nate como el peor desastre natural que ha impactado al país en décadas debido a los severos daños que causó en agricultura, infraestructura y viviendas en tres cuartas partes del país.

"Nate es de los desastres naturales más grandes que ha vivido el país en las últimas décadas, sus efectos son más grandes que los del huracán Otto", que impactó directamente a Costa Rica en noviembre de 2016, dijo en una conferencia de prensa la vicepresidenta Ana Helena Chacón, encargada de la coordinación política de la emergencia.

La vicepresidenta brindó un informe preliminar de daños que dan cuenta de 20.000 hectáreas de caña de azúcar, 20.000 de café, 3.000 de arroz, 2.000 de fríjoles, así como 42 puentes y 499 tramos de carretera dañados.

Nate se formó la semana pasada en el Caribe de Costa Rica y aunque su ojo no ingresó al país, sí causó, como tormenta tropical, grandes cantidades de lluvia en todo el país entre el miércoles y el viernes pasado que inundaron las provincias de Guanacaste (noroeste) y Puntarenas (sur), ambas en el litoral Pacífico.

La tormenta, que al final de la semana pasada se convirtió en huracán cerca de Estados Unidos, también provocó numerosos derrumbes y deslizamientos en todo Costa Rica.

El fenómeno causó miles de damnificados, la muerte de al menos 11 personas en Costa Rica y obligó a que 11.517 personas fueran trasladadas a 178 albergues, de las cuales unas 7.600 aún permanecen albergadas.

Nate, que provocó en cuestión de horas las lluvias de todo un mes, dañó 37 sistemas de agua y 198 pequeños acueductos locales, que aunque se están reparando, aún mantienen a unas 350.000 personas sin acceso al agua potable.

A nivel nacional se han arreglado el 80 % de las averías eléctricas reportadas y 5.000 personas no tienen servicio.

El presidente costarricense, Luis Guillermo Solís, dijo en la conferencia de prensa que dentro de las siguientes dos semanas espera tener cuantificados los daños totales, pues hasta el momento solo se tiene "una pincelada", ya que todavía hay zonas inundadas y comunidades aisladas que impiden hacer una valoración precisa.

"La emergencia no ha terminado. Se mantienen operaciones de salvamento y rescate de poblaciones aisladas. No hay conectividad en algunas poblaciones que no tienen servicio eléctrico y agua. Los avances han sido muchos, pero queda mucho trabajo por realizar en esta primera fase que es la de atención de la emergencia", declaró Solís.

El mandatario explicó que Costa Rica solicitará cooperación internacional en los próximos días, así como apoyo financiero a entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

Por el momento, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) ha aprobado la ejecución de 622 millones de colones (1,1 millones de dólares) para 113 obras de primer impacto como limpieza de vías, obras en las márgenes de los ríos, rehabilitación de caminos, puentes y remoción de derrumbes y deslizamientos.

La Cruz Roja, los Bomberos, la Policía, con el apoyo de empresas privadas y gobiernos amigos como el de Panamá, que ha facilitado helicópteros, hoy continúan las labores humanitarias para llevar comida y rescatar personas en comunidades que siguen aisladas o inundadas.





ANÁLISIS DE LA CULTURA DE PREVENCIÓN EXISTENTE:


De acuerdo con la noticia anterior, la tormenta Nate ha sido uno de los mayores desastres naturales a nivel nacional, cuyas afectaciones se dieron en distintas regiones del país, inundando simultáneamente varios cantones en el Pacífico Norte, Central, Sur y Valle Central. Las intensas lluvias dejaron propensas a las poblaciones a innumerables derrumbes, inundaciones y deslizamientos, y como consecuencias se dañaron servicios como agua potable, electricidad y telecomunicaciones y cuyas afectaciones fueron sufridas por más de medio millón de costarricenses.
Cabe considerar que si existió una rápida respuesta de parte de las distintas instituciones del estado y de la Comisión Nacional de Emergencias, ya que se tenían identificados los lugares más vulnerables en cada zona y se actuó rápido en la evacuación personas, establecimiento de albergues, financiamiento y demás labores humanitarias; pero dejó ver la importancia de replantear y adaptar los modelos de prevención que existen actualmente.
A pesar del hecho de que las lluvias constantes durante esa época, fueron determinantes para que se desbordaran cauces de los ríos y se saturaran los suelos del territorio nacional, las consecuencias de esta tormenta radican también en la falta de organización de las regiones ante riegos de esta magnitud.
De acuerdo con Salazar (2017) aún no hay elementos científicos suficientes para determinar que Nate tuviera alguna relación con el cambio climático, pero sí existe información para respaldar la tesis de que la degradación, el mal ordenamiento ambiental y otros factores sociales construyeron un tablero perfecto para el perfil de vulnerabilidad que experimentó el país.
Desde  la perspectiva de cultura de prevención, las consecuencias que se desarrollaron ante este desastre también tienen orígenes o causas sociales surgidas ante estilos de vida que no son sostenibles con el medio ambiente y los dejan vulnerables ante estas amenazas; lo anterior se evidencia en que "las poblaciones más vulnerables tanto a nivel rural como urbano se colocan en las zonas más riesgosas y donde fenómenos como Nate generan un impacto más constante y contundente sobre las vidas humanas" (Universidad de Costa Rica, 2017)


En el siguiente artículo, es posible analizar de una manera más profunda el impacto de las amenazas naturales en Costa Rica:






Referencias Bibliográficas:

Agencia EFE. (2017). Tormenta Nate es calificada por Costa Rica como el peor desastre natural en décadas. El País. Recuperado de https://www.elpais.com.co/mundo/tormenta-nate-es-calificada-por-costa-rica-como-el-peor-desastre-natural-en-decadas.html

Salazar, D. (2017). Tormenta Nate: El problema está en la tierra, no en el cielo. Recuperado de https://semanariouniversidad.com/pais/tormenta-nate-problema-esta-la-tierra-no-cielo/

Universidad de Costa Rica. (2017). Costa Rica no es un país sostenible: Tormenta Nate deja al descubierto debilidades estructurales que requieren atención. Recuperado de https://www.ucr.ac.cr/noticias/2017/12/15/costa-rica-no-es-un-pais-sostenible.html







miércoles, 11 de julio de 2018

HURACÁN OTTO Y SU AFECTACIÓN EN UPALA

NOTICIA: 


"UPALA  EN TOTAL DESTRUCCIÓN"



Upala en total destrucción, Noticiero NC ONCE REPRETEL.   





ANÁLISIS DE LA CULTURA DE PREVENCIÓN EXISTENTE:


Partiendo de la noticia expuesta; el huracán Otto que afectó más fuertemente a la región de Upala el 24 de noviembre del 2016, hizo de esta zona una de las más afectadas al quedar completamente inundada y devastada en medio de lodo y rocas y cuyas consecuencias se reflejaron en el gran número de construcciones destrozadas, destrucción de los recursos o medios de producción económica de la zona, gran cantidad de personas albergadas en refugios, y pérdidas de vidas humanas.
La emergencia que se refleja en la noticia deja ver como existieron debilidades en la gestión del riesgo, ya que hizo falta mayor intervención del gobierno local desde la aplicación adecuada de un plan regulador hasta la toma de medidas de prevención necesarias para poder eficientemente a una emergencia de este tipo. Además, se evidencia que se debió haber tomado en cuenta de una forma más consciente la influencia de las condiciones geográficas y fluviales de Upala, así como de una valoración de los lugares vulnerables, para reducir los riesgos de tal menara que las consecuencias y el grado de impacto de este fenómeno, hubiesen sido menores para este cantón. De acuerdo con Brenes (2017):
El escenario de riesgos de desastre con presencia de múltiples amenazas que preexistía al huracán, queda evidenciado cuando diferentes fenómenos de origen natural empiezan a activarse de forma concatenada en territorios y poblaciones altamente vulnerables a sus manifestaciones, lo cual detonó en un complejo escenario de desastre originado en múltiples factores.
Aunado a ello, a pesar de que se dieron las alertas y se solicitó la evacuación con anticipación esta se cumplió de manera parcial, puesto que a pesar de que esta estaba en alerta roja y del establecimiento de albergues, muchas personas no consideraron necesario acudir a ellos para el momento del huracán; ya que se dio en sí una cultura de seguridad ya que muchos no eran conscientes de la incidencia de este huracán.
Al mismo tiempo deja ver la debilidad en el reforzamiento de acciones preventivas, especialmente en materia de planificación y ordenamiento territorial, así como de la vulnerabilidad social del lugar; esto debido a que, de acuerdo con Sancho (2017) “los cantones golpeados y declarados con emergencia, tienen un nivel medio y bajo con respecto a indicadores sociales: Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), competitividad y otros” 


En los siguientes links se exponen aspectos vinculados a la cultura de prevención existente en Upala en relación con este desastre:



  • “Amenazas naturales Catón de Upala”
  • “¿Por qué el huracán de Otto azotó así a Upala?



Referencias Bibliográficas:
Brenes, A. (2017). Informe Estado de la Nación En Desarrollo Humano sostenible: Gestión del riesgo en Costa Rica e impactos del huracán Otto. Recuperado de https://estadonacion.or.cr/files/biblioteca_virtual/023/Ambientales/Brenes_A_2017.pdf

NC once Repretel. (2016).  Upala en total destrucción [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=oYPJ7UUSh58


Sancho, M. (2017). Huracán Otto desnudó la débil prevención de riesgos del país. Crhoy. Recuperado de  https://www.crhoy.com/nacionales/huracan-otto-desnudo-la-debil-prevencion-de-riesgos-del-pais/

martes, 10 de julio de 2018

ALUD EN LAS LAJAS ESCAZÚ

NOTICIA: 
"TRAGEDIA NACIONAL POR ALUD EN ESCAZÚ"
 Periódico  La República


Tragedia nacional por alud en Escazú

Esteban Arrieta   earrieta@larepublica.net   5 noviembre, 2010

Gobierno decreta emergencia y busca acuerdo con diputados para redestinar partidas del presupuesto
Evento dejó 20 muertes, y un número no determinado de desaparecidos
Lluvias destruyen 58 tramos de carretera y nueve puentes

Un alud en la madrugada de ayer, producto de las inclemencias del tiempo, hizo que 20 personas murieran aterradas en la localidad de Las Lajas, en San Antonio de Escazú, entre ellas, seis menores de edad, cuando un gigantesco derrumbe en el cerro Pico Blanco arrasó varias casas.
Asimismo, tras suspender las labores de búsqueda y rescate en horas de la tarde, ante la eventualidad de nuevos deslaves, los personeros de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) dieron a conocer que se mantenía un grupo indeterminado de personas desaparecidas, por lo que no descartaron que el número de víctimas fatales ascendiera.
Además de los cuatro menores, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó el deceso de ocho mujeres y seis hombres.
Desde inicios de la semana, los efectos indirectos de la tormenta tropical Tomás se han hecho sentir en el país con fuertes lluvias, principalmente en la Gran Área Metropolitana y el Pacífico Central y Sur, dejando una estela de destrucción en caminos, puentes y viviendas.
De acuerdo con el Instituto Meteorológico Nacional, el efecto de la tormenta tropical tendía a finalizar ayer en horas de la tarde y el pronóstico indicaba, que hoy ya no tendría influencia en el país.
Tras las lluvias, el Poder Ejecutivo calculaba ayer los daños que dejaron las lluvias en todo el territorio nacional; sin embargo, reconoció que se trata de millones de dólares, por lo que se requiere ajustar el presupuesto, utilizar el dinero de los préstamos y el superávit de las instituciones públicas, para atender la emergencia
Las autoridades reportaron al filo de la tarde, 114 comunidades afectadas y 1.394 personas ubicadas en 27 albergues temporales, además de 700 mil con problemas en el servicio de agua.
Asimismo, muchas de las principales vías del país se encontraban ayer en mal estado, producto de derrumbes, inundaciones y deslizamientos, incluso varias comunidades como Parrita estaban aisladas.
En el caso de la Interamericana norte (Guanacaste) el paso estaba cerrado en el kilómetro 85 por un derrumbe en Cambronero, mientras que en el Cerro de La Muerte, había cierre total de la ruta por un derrumbe en el kilómetro 29.
También se reportaron cierres entre los sectores de Térraba, Buenos Aires, Vergel, Palmar Norte y Paso Real. Otras rutas afectadas fueron la que comunica a Puriscal, San Pedro de Turrubares y Orotina, ya que colapsó el puente tipo Bailey instalado ahí hace un año y que fue escenario de otra tragedia cuando un bus cayó dejando varias víctimas fatales.
Además, no hay paso entre Poás y el volcán Poás por un hundimiento en Sabana Redonda, tampoco en la ruta Aserrí-Acosta por un derrumbe, entre otros sitios. En total, había 58 tramos de la red vial afectados, de los cuales 38 se encuentran en condiciones críticas; además de nueve puentes destruidos.
Mientras tanto, la Refinería Costarricense de Petróleo reportó daños en el poliducto de Turrubares, y el Instituto Costarricense de Electricidad informó de cortes de luz en varias zonas y afectaciones en los proyectos hidroeléctricos Pirrís y Diquís, obligando a suspender las labores de construcción, mientras que en el área de telecomunicaciones, no hubo servicio en Parrita, el Llano de Orotina y parte de la zona de Los Santos y Escazú.
Para enfrentar el estado de calamidad nacional, Laura Chinchilla, presidenta de la República, firmó un decreto de emergencia para que de inmediato, las instituciones públicas transfieran los recursos ociosos a la CNE y de esta forma tenga solvencia económica para atender las acciones inmediatas; además de iniciar las labores de rehabilitación y reconstrucción. Asimismo, se decretaron dos días de duelo nacional por la tragedia.
“Nos embarga un profundo dolor por estas horas de tristeza que nos ha tocado vivir, ha sido una de las tragedias más lamentables del país. En estos momentos, el Gobierno está atendiendo la emergencia con todos los recursos que tiene. Para atender el impacto inicial, disponemos de $13,5 millones; sin embargo, deberemos acudir a los créditos internacionales aprobados para reconstruir la infraestructura, además de disponer del dinero proveniente del superávit de las instituciones”, dijo Chinchilla.
La mandataria afirmó que debido a que el país tiene serias limitaciones de transporte aéreo, solicitará ayuda a naciones amigas, con el objeto de llevar ayuda las comunidades que ayer, al cierre de edición se mantenían incomunicadas por la caída de puentes.
Paralelamente, Marco Vargas, ministro de la Presidencia, y Fernando Herrero, de Hacienda, se reunieron con todos los jefes de fracción en el Congreso, con el fin de redireccionar parte de los recursos incluidos en el Prepuesto Ordinario o Extraordinario para atender la emergencia.
Debido a los daños en la infraestructura vial, el Ministerio de Educación Pública suspendió las clases y los exámenes de bachillerato, salvo en la Zona Norte y el Caribe, para evitar que se produzcan accidentes de tránsito cuando se traslada a los estudiantes a los respectivos centros educativos.


Fuente.  https://www.larepublica.net/noticia/tragedia_nacional_por_alud_en_escazu




ANÁLISIS DE LA CULTURA DE PREVENCIÓN EXISTENTE:


Partiendo de lo descrito en la noticia, el deslizamiento en Las lajas Escazú, representó una situación de verdadera emergencia, que tuvo además como detonante los efectos indirectos del huracán Tomas sobre el país, en el que además confluyeron distintos elementos geográficos de la zona y la vulnerabilidad que existía con respecto al cerro Pico Blanco, para dar paso a este lastimoso desenlace, ya que acuerdo con Astorga (2011):
El deslizamiento ocurrió en la ladera y pendiente abajo se transformó en flujo de material (avalancha) que descendió por el cauce de la quebrada Lajas, por su valle de inundación inmediata, arrastrando todo a su paso, incluyendo una serie de casas y sus ocupantes, localizadas en las cercanías de la quebrada, provocando la muerte de más de 20 personas.
En esta situación además se refleja como a pesar de que estudios científicos previos habían alertado desde años anteriores sobre el riesgo de deslizamientos del cerro Pico Blanco ubicado en este lugar, hubo ausencia de la gestión de riesgo preventiva por parte de la de la comunidad en general y de los gobiernos locales.
De esta manera queda demostrado, la forma en que el lugar estuvo vulnerable, sin tomar las medidas o planificaciones necesarias que permitiera mitigar las consecuencias que surgieron a causa de este desastre.
De acuerdo lo expuesto por Araya (2010) la tragedia de Escazú se pudo haber previsto, debido a que estudios técnicos que se hicieron para el Plan Regulador Urbano de la Gran Área Metropolitana, habían identificado las zonas en 31 cantones, donde hay mayor riesgo de deslizamientos y lo que sucedería en caso de que estos se produjeran.
Por lo tanto, es claro también que no hubo responsabilidad y conciencia de las posibles consecuencias, aunado a la ausencia de una verdadera divulgación o educación para la prevención del riesgo, que permitiera actuar a tiempo con planes de emergencia adecuados.

Sumando a lo anterior de acuerdo con la realidad de lo sucedido no solamente es necesario una gestión de riesgo,  sino también la regulación adecuada de los usos del suelo y permisos de construcción en sitios como este que son de alta amenaza, para evitar que muchas personas vivan en condiciones de alto riesgo.
En el presente video se exponen algunas particularidades de loa deslizamientos, los sistemas de alerta temprana y la importancia de la educación para fomentar la cultura de prevención de riesgo.
          "Deslizamientos: cuando la tierra baja"
Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=NJKTn_uYEB8


Referencias bibliográficas:
Araya, J. (2010). Estudios advirtieron desde hace varios años de riesgos por cerros de Escazú, Aserrí y Santa Ana. Semanario Universidad. https://semanariouniversidad.com/pais/estudios-advirtieron-desde-hace-varios-aos-de-riesgos-por-cerros-de-escaz-aserr-y-santa-ana/
Arrieta, E. (2010). Tragedia nacional por alud en Escazú. La República, Recuperado de https://www.larepublica.net/noticia/tragedia_nacional_por_alud_en_escazu
Astorga, A. (2011). A un año de la tragedia de barrio Lajas de Escazú. La Nación. Recuperado de https://www.nacion.com/archivo/a-un-ano-de-la-tragedia-de-barrio-lajas-de-escazu/7YVDZZ6J5VDWRKYFJRE7VRJYZY/story/


lunes, 9 de julio de 2018

TERREMOTO DE CINCHONA

NOTICIA: 
"LA LECCIÓN DE CINCHONA: TERREMOTOS DE MAGNITUD INTERMEDIA TAMBIÉN SON DEVASTADORES" 
 Periódico La Nación



La lección de Cinchona: Terremotos de magnitud intermedia también son devastadores
Sismo de 6,2 causó 25 muertes y daños por más de ¢280.000 millones

Por: Hugo Solano C..   7 enero, 2016

El terremoto de magnitud 6,2 -que azotó nuestro país el 8 de enero del 2009 a la 1:21 p. m.- dejó una lección a los científicos, además de 25 muertos, cinco desaparecidos y daños por más de ¢280.000 millones.

Lepolt Linkimer, director de la Red Sismológica Nacional (RSN) de la Universidad de Costa Rica, indicó este jueves, vía telefónica, que cuando ocurrió el terremoto él se encontraba estudiando en Estados Unidos, por lo que no lo vivió.


Sin embargo, los estudios posteriores y sus visitas a Cinchona constatan que la principal lección para los científicos es que un terremoto de magnitud intermedia como este, puede ser tan destructivo como uno de alta magnitud.

Añadió que, por ocurrir en una zona de altas pendientes y con bastante población, los efectos fueron notables. El terremoto tuvo una profundidad de 7,1 kilómetros y su epicentro estuvo 4 kilómetros al suroeste de la comunidad de Cinchona, en el límite entre Alajuela y Heredia, cerca del macizo del volcán Poás. Fue ocasionado por una falla local.

Tras siete años, la simicidad bajó de nuevo. Linkimer indicó que en los últimos dos años esa falla sísmica -que no tiene relación con la actividad volcánica del Poás- ha vuelto a la quietud, pese a ser una zona de muchas fallas y en la que históricamente se han registrado varios terremotos.


Sostuvo que los deslizamientos de tierra fueron los que más daños causaron.

El gobierno de Óscar Arias (2006-2010) afrontó la emergencia que obligó a movilizar a casi 1.000 damnificados a diferentes albergues y dejó daños en infraestructura por unos ¢280.000 millones.

Más de 1.400 personas perdieron su casa tras el terremoto.Quedaron unas 138 viviendas destruidas y 30 en peligro de caerse.


Devastación. Helicópteros de Colombia llegaron al país para ayudar en la búsqueda de desaparecidos. Entre las víctimas estuvieron menores como Magdalena Olivas Díaz, de 11 años y su hermana Tatiana, de 7, quienes se dedicaban a vender cajetas por las calles de la comunidad.

El terremoto se sintió fuerte en Fraijanes, Varablanca, San Miguel de Sarapiquí, Alajuela y en otras zonas del Valle Central y generó más de 170 réplicas en los primeros días.

La mayoría de las familias afectadas tuvo que dejar sus casas que todavía evidencian los efectos de la fuerza de la naturaleza. Ellos fueron trasladados a la vecina comunidad de Cariblanco, Alajuela, donde se levantó la ciudadela Nueva Cinchona.

La mayoría de vecinos recuerda con dolor la pérdida de padres, hijos, amigos y seres queridos en el terremoto más devastador en el país desde el que azotó Limón en 1991, según la RSN.

El terremoto acabó con la vida de Francisco Zamora Valerio, de 46 años, y de sus tres hijos: Francela, Daniela y Yefri, de 18, 16 y 14 años, respectivamente. Ese día Ana Cambronero, la madre de los niños y esposa de Zamora, andaba en San José consiguiendo los uniformes escolares para sus hijos. Fue la única sobreviviente de esa familia.

La soda La Estrella, donde laboraba Zamora, quedó sepultada. Cerca de ahí la fábrica El Ángel, también sufrió daños considerables y le tomó varios meses volver a sus actividades normales.



 
Imágenes representativas de los efectos del Terremoto en Cinchona


ANÁLISIS DE LA CULTURA DE PREVENCIÓN EXISTENTE: 


Tomando en cuenta lo expuesto en la noticia anterior, se evidencia la forma en que distintos componentes como las grandes laderas, alta densidad de población y características propias de la geografía del lugar hicieron vulnerable a la región de Cinchona ante el suceso ocurrido. De acuerdo con lo expuesto por Duarte, Del Potro & Fernández (2009):
El hecho aúna algunos factores aleatorios que se combinaron para producir un desastre humano, económico y ambiental que permanecerá en la memoria por mucho tiempo. El sismo, la topografía de la región y el régimen climático e hidrológico coincidieron para asestar un duro golpe a muchas comunidades que han luchado por décadas para sostenerse en este singular territorio (p.3)
Además, se evidencia que hubo un descuido de elementos para el desarrollo sostenible y seguro es este escenario de riesgo, ya que por ejemplo existían construcciones en zonas poco seguras cerca de laderas inestables y obras sin supervisión; además en el momento de desastre se carecía de mecanismos para el apoyo o atención financiera de la gestión del riesgo, que implicó al Estado asumir gastos en construcción y reubicación de viviendas.
Según Barquero (2009) hay relación de sus efectos con la deforestación en zonas de pendientes fuertes a moderadas y las construcciones de viviendas y caminos ubicados en sitios de alta pendiente, subsuelo meteorizado y suelos inestables de mala calidad. También se presentan muchos casos de construcciones no apegadas a las recomendaciones del Código Sísmico de Costa Rica y al Código de Cimentaciones en una zona de alto riesgo como lo es la zona entre Vara blanca y San Miguel de Sarapiquí.
De esta forma se determina entonces que se careció de planes de regulación, que permitieran hacer cumplir normas con respecto de la edificación y localización de viviendas, así como de carreteras, además de la falta de gestión con respecto al aprovechamiento del medio natural.
Cabe considerar que, aunque era inevitable que sucediera el terremoto y que se transformara de forma radical entorno, si pudieron existir mejores medidas de mitigación o prevención de riesgo que evitaran la pérdida de vidas, ya que a pesar de que fue una catástrofe natural, se pudo haber previsto de alguna manera la amenaza a la que estaba expuesta la región a través de la implementación de estudios y de regulaciones y así haber disminuido de forma sustancial sus efectos.
Por otra parte, se debe resaltar que posterior a la emergencia si existió respuesta inmediata, actuando de forma oportuna y coordinada para brindar la atención humanitaria de los afectados.






En el siguiente link, se muestra información de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias respectiva a la gestión de riesgo ante sismos o terremotos:  




Referencias Bibliográficas:
Barquero, R. (2009). El terremoto de Cinchona del 8 de enero de 2009. Costa Rica: Red Sismológica Nacional. (RSE: ICE – UCR). Recuperado de http://rsn.ucr.ac.cr/images/Biblioteca/Informes_sismos/terremoto_cinchona.pdf


Duarte, E., Del Potro, R., & Fernández, E. (2009). Características Geográficas del Terremoto de Cinchona y Aspectos Conexos. Ambientico: Revista mensual sobre la actualidad ambiental, (184), 3 – 9. Recuperado de   http://www.cridlac.org/digitalizacion/pdf/spa/doc17310/doc17310-contenido.pdf

Solano, H. (2016). La lección de Cinchona: Terremotos de magnitud intermedia también son devastadores. La Nación. Recuperado de https://www.nacion.com/sucesos/desastres/la-leccion-de-cinchona-terremotos-de-magnitud-intermedia-tambien-son-devastadores/XVZC5SI7VFHDVD4ZABHTVBB5VI/story/